ARREBATOS ALÍRICOS

Me fui sobreviviendo como pude

(José Luis Piquero)


jueves, 9 de agosto de 2012

No divertirse cuando uno puede, es el mayor pecado del mundo


Ha muerto Sancho Gracia.
Álex de la Iglesia siempre dijo que escribió el papel de 800 balas pensando en él. Lo que está claro es que estas palabras Sancho nos las dijo a todos.


jueves, 26 de julio de 2012

La prosa ¿anfetamínica? de Ferlosio

Después del éxito apabullante de El Jarama no publicaría ningún libro durante tres décadas. Unos dicen queFerlosio dejó de escribir novela por aburrimiento, otros porque le parecía poca cosa (tonterías sin valor ni importancia) y otros porque descreía de la ficción. Según Gil de Biedma, lo hizo simplemente por joder, algo muy típico del español. En una magnífica semblanza, Delibes sentencia: “Ferlosio será siempre Ferlosio, es decir, un hombre que haga lo que haga —vivir o escribir— lo hará siempre a su aire, desdeñando la rutina y las convenciones sociales. […] Ferlosio es honesto consigo mismo; esto es, su determinación [de no escribir más novela] —definitiva o no, equivocada o no— no es el fruto de una pose, sino consecuencia lógica de su carácter”.
El resto del artículo, publicado en JotDownSpain, lo pueden leer aquí

lunes, 23 de julio de 2012

Poema abierto a Alberto Ruiz-Gallardón



Ojalá no tuviera la sospecha
de que nos parecemos demasiado
y que compadecerte es un pretexto.(1)

Porque, si lo pienso, recuerdo
que yo también fui siempre el más rojo
entre los fachas y el más facha entre los rojos,
disfrazando de inocente rebeldía inofensiva
las ganas desesperadas de agradar por igual a todos.

También supe resultar gracioso si convenía,
y a veces pude fingirme incluso ingenioso:
con cuatro frases aprendidas se hacen maravillas
(siempre que no despiertes demasiadas expectativas).
Eso lo sabes tú tan bien como yo.

Opté también por hacerme la víctima ante quien parecía más malo
y era simplemente más sincero. Y fui guardando el odio
para soltarlo cuando la vida me otorgara las herramientas
acordes a un poder inmerecido y desorbitado.

En el fondo quizás yo también sea un hijodeputa machista
y tú simplemente has llegado más alto.
Seguramente ninguno merezcamos seguir viviendo.
Pero es a Dios a quien le corresponde juzgarnos
y, por suerte, no a nosotros, mi querido Alberto.

(1) Estos tres primeros versos pertenecen al poema Cazador de autógrafos, de José Luis Piquero

miércoles, 18 de julio de 2012

Los tontos y los malos


Esta misma semana, Elena Valenciano, número 2 del PSOE, ha declarado, sin el menor atisbo de vergüenza, que su partido no tiene “ninguna responsabilidad” en la crisis económica que atenaza a España. Quizás nos falte a todos, al menos a mí, la distancia suficiente para juzgar objetivamente la labor del ejecutivo de Rodríguez Zapatero en sus ocho años “en el poder” (entiéndase el entrecomillado sobre todo para la segunda legislatura) pero, por el momento, el vaticinio que hizo hace unos meses el crítico de cine Carlos Boyero durante el traspaso de poderes del pasado Noviembre parece indiscutible: “se van los tontos y viene los malos”. Y es que al anterior “gobierno socialista” (vid supra) se le debe acusar, como mínimo, de una clara incompetencia que lastró incluso las pocas cosas muy buenas que supo llevar a cabo, por ejemplo: la Ley de Dependencia, la ayuda a la emancipación, el matrimonio homosexual y el logro de una Radio Televisión Española objetiva y de calidad. Cuatro puntos que, como habrán notado, el Ejecutivo de Mariano Rajoy tiene respectivamente bloqueados, suprimidos, recurridos y en proceso de “depuración ideológica”.

                Carezco de los conocimientos socio-políticos y la perspectiva histórica necesaria para sentenciar que estos cuatro puntos fueran los únicos importantes que Zapatero supo llevar a cabo entre un buen número de despropósitos económicos, pero sí me parece muy representativo que hayan sido de los primeros en caer bajo el rodillo “popular” (en estos momentos, entiéndase más que nunca el entrecomillado). Asumo que tres de ellos se justifican indirectamente, por las medidas de ahorro que, dicen, estamos abocados a adoptar. Pero intentar ahorrar en esos tres puntos y no en otros (Iglesia, Casa Real, grandes fortunas, clubes de fútbol…) así como en Educación y Sanidad, tiene un componente ideológico tan innegable como la purga de los medios públicos. Además, tanto estos puntos como la subida del IVA, la bajada del sueldo a los funcionarios, la congelación de las pensiones o la reforma laboral son medidas que, sin duda, van a perjudicar directamente a una amplia mayoría de ciudadanos.

                Alguno tal vez piensa que pretendo  defender a Zapatero en comparación con Rajoy. Por supuesto que no: en mi opinión, solo un pariente cercano, un afiliado al PSOE o un desinformado puede intentar defender la gestión de Zapatero. Eso sí, también creo que hay muy poca gente que pueda perder una comparación con Rajoy. En cualquier caso, lo repito: hasta un desinformado como yo sabe que si estamos en esta situación es en gran parte por responsabilidad directa del anterior gobierno. Más que por los recortes de Mayo de 2010, por la manía de repartir dinero de forma desproporcionada e injusta los años anteriores: recuérdese el cheque bebé para TODOS los que tuvieran un hijo, sin importar si ganaban varios miles o millones de euros, o la promesa en pleno debate electoral de dar 400 euros a cada español si ganaba las elecciones para movilizar el voto indeciso (algo que, tal vez por mi escasa memoria política, me parece de lo más sucio que he visto en democracia). Es decir, al menos en apariencia (y si conseguimos olvidar el método rastrero para ganar) el intento de mejorar las cosas fue lo que acabó por empeorarlas.

     ¿Quiero decir con esto que al PP no le importan los ciudadanos? En absoluto. Yo soy bien pensado por naturaleza, y doy por hecho que el Gobierno está igual de interesado que nosotros en salir de la crisis. También, he creído siempre que Mariano Rajoy debe tener una firme convicción política, que le ha llevado a aguantar un largo periplo en la oposición y, supongo, a tragar sapos y culebras en las cloacas típicas de la política a gran escala, teniendo la posibilidad de llevar un trabajo mucho más cómodo e incluso mejor pagado como registrador de la propiedad. Eso sí, la forma en que la ideología neo-liberal pretende ayudar a la mayoría es de forma indirecta: conseguir que cada uno luche por mejorar su situación económica producirá riqueza y, así, como quien no quiere la cosa, el país tendrá más dinero para los ciudadanos. Véase el caso de la amnistía fiscal, el Eurovegas o la libertad de horario para los comercios: que cada palo aguante su vela y a ver si hay suerte y, aunque sea remando cada uno para su lado, hay suerte y salimos de esta.
         Por supuesto que todo esto es una simplicidad pero, dado que la política es en gran parte un juego de apariencias, volvamos al juego de las caricaturas: Zapatero, al menos a mí, siempre me causó la impresión de ser un entrañable pero torpe bonachón que, por una serie de errores, había acabado en un puesto que no le correspondía. Una especie de Homer Simpson sin gracia al mando de una central nuclear de verdad. Por su parte, el PP desde que está en el gobierno parece un tío de resaca jugando a los SIMS: claro que quiere ganar el juego, pero si se le mueren unos cuantos muñequitos por el camino, tampoco es una tragedia.
     Ustedes saben también como yo que estas dos imágenes son absolutamente falsas: no olvidemos que pese a su aspecto de despistado bonachón, Zapatero ha sido el presidente del PSOE con mayor control sobre el aparato del partido, que prefirió confiar en su guardia pretoriana, aunque fuera en puestos alejados de su formación (Pajín, Trini, Elena Salgado), o aunque no tuvieran formación (Pepiño Blanco) y que, en cambio, cada ministro que sobresalía un poco acababa al instante en la calle (Caldera, Solbes…). No olvidemos tampoco que el aparentemente responsable registrador de la propiedad con voluntad de ayudar a su país no es capaz de sacrificar un solo partido de fútbol por un rescate económico, que se niega a dar explicaciones a los medios y que incluso recientemente ha adoptado un tono chulesco e irrespetuoso (véanse réplicas a Rubalcaba y Rosa Díez) que, si no llama la atención es por verse coreado por aplausos, vítores y tacos de una bancada  que parecen matones celebrando que son más y pueden abusar del resto.
     Porque Zapatero, por encima de sus innegables defectos, sí supo mantener las apariencias. Sí pareció que le importaba hacer lo que, dicen, tuvo que hacer, sí parecía lamentar haber sido tan torpe como para llevarnos al desastre. Y uno echa en falta al menos esa hipocresía, si quieren, o educación, si prefieren, pero que yo optaré por llamar respeto, en un Gobierno que lleva demasiado poco tiempo para estar cansado de fingir.
     Por eso, es justamente ahora, cuando la élite política ha decidido saltarse el único compromiso con el que cumplían, cuando hay que plantarse de una vez. No me refiero, como habrán podido adivinar, a la austeridad, ni a la buena gestión, ni al compromiso, ni a la solidaridad, ni a la justicia, ni al control de gastos. No, ahora que la élite política, representada por la hija de un presunto corrupto, presunto estafador y presunto mafioso ha gritado “que se jodan” después de que, incluso a los bien pensados, nos diera la impresión de que llevaban años susurrándolo en voz baja, ha llegado el momento de decir basta.  Porque, seguramente, la división entre “los tontos y los malos” para los dos grandes partidos políticos es una simplicidad solo apta para cerebros poco exigentes como el mío. Pero sí sé que nosotros, funcionarios, parados, trabajadores, pequeños empresarios y ciudadanos ya sin pleno derecho no somos los malos. Y nunca lo hemos sido. Así que dejemos de una vez de echarnos la culpa unos a otros y busquemos a los verdaderos responsables. Esos que nos han estado tratando demasiado tiempo como si fuéramos imbéciles. Y que no son solo malos y tontos. Sino también pocos y cobardes. Que no se nos olvide.

martes, 12 de junio de 2012

El rescate

"que pagues el rescate que abajo te indico.

Yo tampoco me explico por qué no acudí antes a ti.
Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes, 
y tampoco entregarían lo que vale mi rescate".


domingo, 10 de junio de 2012

viernes, 1 de junio de 2012

Dow Jones no es un cantante; Delilah es una gran canción

La crisis, cariño, está en los periódicos.



Todo lo que sucedió después
tuvo el sabor amargo del desconsuelo:
los bancos cerraron las líneas de crédito,
pasaron a la historia los desayunos en el Ritz,
las chicas del bar San Jorge, los buenos tiempos…

Buena es la verdad, mejor es el amor,
(disculpa si soy parco en emociones).
La crisis, cariño, está en los periódicos:
Dow Jones no es un cantante,
 Delilah es una gran canción
(pareces confusa en esto,
en tanto se esfuman…
los buenos tiempos)

Dame un beso largo, hemos vivido bien.
Tormentas financieras que no esperaba
me han hecho las cosas mucho más difíciles…
mercados de futuro: se ha desplomado el nuestro,
conserva en la memoria los desayunos en el Ritz,
se alejan a grandes pasos los buenos tiempos…

lunes, 28 de mayo de 2012

Sin noticias de Albert

Oficialmente, hoy comienza la cuenta atrás para que Irene Albert nos entregue un nuevo libro tras su estupendo Zombie love.
Me dice que José María Cumbreño tuvo la paciencia de esperarla 4 años (aquí pueden leer esa magnífica historia narrada por el propio Cumbreño en su blog), pero yo nunca he osado intentar parecerme a José María y confío en que no nos haga sufrir tanto, así que contemos con poder detener antes el crono.

Mientras, disfrutemos de algún poema de Zombie love. (No se lo van a creer después de haberlos leído, pero una vez estuvimos a punto de ser compañeros de antología. Como se lo cuento.)


ZOMBIE LOVE
¿Lo que más me gusta de ti?
Tu cerebro.

FEMME FATAL FATAL
Si para dejar huella en un hombre
hay que dispararle a las rodillas,
por mí vale.

POSMODERNIDAD
Por favor,
si vais a divertiros hasta morir,
daos prisa.

jueves, 24 de mayo de 2012

Diglosia II: Crímenes perfectos/ Perfect crime


Pues tened por seguro que nunca me ha ocurrido nada tan triste, que de nada me he sentido tan culpable, que nada me ha procurado tantos remordimientos. Cada vez que me acuerdo de aquella mujer, todavía, (…) se me hace un nudo en la garganta, me entra un extraño hormigueo y se me suben de no sé dónde una compasión y una piedad inagotables, un sombrío desconsuelo. Por esa razón lo cuento.

Kalé heméra
Gonzalo Hidalgo Bayal



Simplemente estuve en el lugar adecuado
en un momento inoportuno de su vida.
Nos encerramos seis días luminosos
en un hostal sórdido de nombre impronunciable.
Juré que nunca le haría daño,
engolando la voz con ademanes de político.
Y acabó siendo una mentira
(o tal vez lo fuera desde el principio).

Romper el corazón de una desconocida
En una ciudad lejana y huir sin dejar rastro,
mail, ni número de teléfono. Tal vez sí es posible
el crimen perfecto.

Just was I at the right place
in a wrong moment of her life.
We shut ourselves for six bright days
Up a dark, unnameable hotel.
I swore to never hurt her,
Theatrical and solemn like a politician.
And it ended up being a lie
(Or maybe like that it began).

To break the heart of a stranger in a remote city,
And leave without a trace,
a phone or a mail address. So, possible it is
the perfect crime.


(Versión al inglés de María López Ponz. Sí, aunque parezca mentira, el "original" era en castellano. Aunque, como escribe José María Cumbreño en un poema que, a la postre ha resultado ser el epígrafe de la tesis de María López Ponz, a estas alturas de la película, resulta imposible distinguir entre originales, versiones y copias:

Lo cierto es que la versión, por mucho que disimule, envidia la seriedad de la copia.
Y que a la copia, aunque no lo admita, lo que realmente le gustaría sería llevar la vida frívola de la versión.
En cuanto al original, en fin, dicen que existir existe, pero nadie lo ha visto nunca.

El original, la versión y la copia. José María Cumbreño)

sábado, 19 de mayo de 2012

Fe


No por casualidad la primera entrada de este blog se abría con una cita de Álvaro Valverde acerca de Gonzalo Hidalgo. Concretamente esta:

El día que Gonzalo Hidalgo Bayal salga de la penumbra donde dicen que habita y sus libros sean leídos por un público mayoritario (sea esto lo que quieran que sea), este país ya no será el mismo, pero será el mío.

(Publicado por Álvaro Valverde en su blog personal el 17/09/2011,
-aviso para aquellos navegantes que intenten subirse al carro dentro de diez años-.)

Por suerte, no ha habido que esperar diez años para que Vargas Llosa se premie a sí mismo condecorando a Gonzalo ni para que a Álvaro le publiquen una cuidada antología, perfectamente seleccionada y prologada por Jordi Doce. Señales que para muchos herejes pueden resultar aún insuficientes pero que a los creyentes ya nos permiten sentenciar, con total convencimiento, que Gonzalo Hidalgo es Dios y Álvaro Valverde Su Profeta. Así que arrepiéntanse y lean lo que sepan. No vayan a tener que enviarles, directa o indirectamente, otra plaga lírica.

martes, 15 de mayo de 2012

Los elegidos (-re-presentación de Sed de Marino González Montero)


Conocía a Marino González Montero de la presentación de Palabras Menores de Juan Ramón Santos (vino en calidad de editor -de calidad- del libro). Apenas sabía de él, pues, que era un hombre amable, con buen gusto para la edición (del que hacía gala en de la luna libros) y, como comprobé después de adquirir su libro “Sed” en La Puerta Tannhäuser, dotado de una innegable capacidad lírica y gran calidad literaria. También pude saber por la actividad de su Facebook que tiene energía y empeño por sacar sus distintos proyectos adelante. Sin embargo, lamentablemente, me perdí la representación de su obra Rojo y Negro en el Alkázar de Plasencia por motivos de salud y, por ser un desastre, había extraviado también el tríptico con toda la información del magnífico Mes del Libro que hemos disfrutado este año en Plasencia. Así que fui a la (re)presentación de Sed con pocos datos pero sin excesivas intrigas: daba por hecho que, como el 99% de las presentaciones, consistiría en el prototípico esquema de presentación, contextualización y lectura más o menos expresivas o apagadas de unos textos que, eso sí, ya sabía que compensarían el viaje, el calor y las alforjas.

Sin embargo, me encontré absolutamente de improviso con que Marino estaba flanqueado por un saxofonista (Claudio Gutiérrez) y un actor (Francis Quirós) de auténtico lujo que convirtieron la (re)presentación en un espectáculo sorprendente, vivo y que acabó de enfatizar el nivel de los relatos de Sed.

Una jodida pena que un show de tanta calidad fuera disfrutado por tan poca gente. Para los que se lo perdieron claro.

Pero, al fin y al cabo, como recuerda el personaje de Tony Wilson en 24 Hour Party People, en la última cena apenas había 13 personas, ¿no?


jueves, 3 de mayo de 2012

Antibombo

Después del Antirretrato (publicado por ahí abajo), llega el Antibombo:



martes, 1 de mayo de 2012

Enric González se habría fiado de Sean Hoare.

Aquí pueden leer el magnífico articulo de Enric González publicado en JotDownSpain bajo el título de Expiación.

Y aquí les dejo un pequeño fragmento para picar su curiosidad.

Considero que el periodismo es necesario, en el viejo formato de intermediación o en el naciente sistema difuso y multiyectivo. Pero nunca me ha parecido una actividad noble. Cualquier trabajo consistente en meter las manos en la realidad para hacerla más acorde a los criterios dominantes en la sociedad del momento implica buscar culpables y señalarlos. Eso hacen los periodistas, los policías, los políticos y algunos otros. En esos trabajos, inevitablemente aproximativos, se hiere a víctimas colaterales, se dañan tejidos humanos, se usan la mentira y la coacción como herramientas y se cometen injusticias en nombre de un fin en teoría superior.La novela negra, nacida para hacer crítica social y para reflejar que la frontera entre lo legal y lo ilegal, lo moral y lo inmoral, es más arbitraria y circunstancial de lo que pensamos, muestra una característica que casi define al género: el demiurgo que protagoniza la acción, que investiga y destapa, se somete a sí mismo a un voluntario proceso expiatorio. O bebe, o se droga, o destroza sus relaciones familiares, o padece un pavoroso trauma antiguo o, con frecuencia, todo eso a la vez. Según un modelo clásico de justicia retributiva, quien manosea el dolor humano (sin él no existirían ni policías, ni políticos ni periodistas) debe asumir ciertas consecuencias.El hecho de asumirlas no demuestra calidad moral; si acaso, la sugiere. El hecho de no asumirlas, de mantenerse inmune a la culpa que lleva implícita el trabajo, sí demuestra, en cambio, la inmoralidad del sujeto. Y su falta de inteligencia: quien cree que siempre hace bien un trabajo que nunca puede hacerse bien del todo es a la vez un idiota y un fanático peligroso.