ARREBATOS ALÍRICOS

Me fui sobreviviendo como pude

(José Luis Piquero)


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domingo, 18 de junio de 2017

Heroína (Lepoldo María Panero)

El diamante es una súplica
que tú inyectas en mi carne
el sol asustado huye
cuando eso entra en mi vena.
* * *
De mujeres y saliva
sólo está hecha la vida:
la heroína es más que el ser
y algo que a la vida excede.
* * *
Que estoy vencido lo sé
cuando el veneno entra en sangre
el triunfo es una burbuja
me deshará la mañana.
* * *
Si el ciervo asustado huye
es que en el bosque ha su casa
así buscas en tu brazo
un lago donde esconderte.
* * *
Contar ciervos en el llano
es deporte de poeta
de hombre es buscar avaro
placer en una cuchara,
oro en el excremento
para que el aullido muera.
* * *
Un fauno y una derrota
mujeres y algo de música
y el sueño de algún efebo
es cuanto de mí sé
y que ahora la heroína
convierta en nada y en polvo.
* * *
Todo ciervo sabe morir
pero que al hombre le cuesta
lo sabe el lento dibujo
de la aguja por mis venas.
* * *
Lento humo de cucarachas
así el orgullo se muere
pálido porque entre el polvo
de la cuchara lea mi destino.
* * *
Antiguos sapos he buscado
en el océano infinito
la aguja muerde y hace daño
tengo cactus en los brazos.
* * *
El jaco es una ramera
que susurra en la oscuridad
en mis manos, cuando me pico
cae el cabello de una mujer.
* * *
Como las alas de la nada se mueven entre el bosque
así el viaje de mis dientes por entre los cuerpos vivos
así como una ramera que se arrodilla en la noche
el rezo de una aguja en la violencia del cuerpo.
* * *
La aguja dibuja lenta
algún ciervo entre mis venas
cuando el veneno entra en sangre
mi cerebro es una rosa.
* * *
Como un viejo chupando un limón seco
así es el acto poético.
El caballo con su espada
divide la vida en dos:
a un lado el placer sin nada
y al otro, como mujer vencida
la vida que despide mal olor

Heroína y otros poemas,
Lepoldo María Panero
Ediciones Libertarias

domingo, 6 de noviembre de 2011

Yo me autodestruyo por saber que soy yo. Y no todos ellos.

En 1976 se estrenó el documental El desencanto, de Jaime Chávarri. En él, se hacía un recorrido por el pasado y el presente de la curiosa familia Panero, su actitud ante la muerte del patriarca (poeta semi-oficial del franquismo), los deteriorados lazos que aún les unían y las distintas formas de encarar lo que ya comenzaba a ser una evidencia incómoda y dolorosa: el desequilibrio mental del más joven Leopoldo María quien, por sus propias intervenciones o por su presencia en las de su madre y hermanos, se acaba erigiendo como protagonista auténtico del filme, junto con el fantasma del padre muerto.





En 1994 se estrena Después de tantos años, esta vez filmada por Ricardo Franco. Si la anterior película, versaba sobre la muerte y lo difícil de seguir viviendo una vez que se abre ante ti una libertad para la que no sabes si estás preparado después de haber sido criado en la humillación, el esclavismo y el oprobio (y por eso se quiso ver como metáfora del final del franquismo) esta se trata, ante todo, de una película sobre el paso del tiempo. Como ya saben ustedes, Leopoldo María Panero se convirtió en un poeta de éxito, lo que no impidió que haya pasado gran parte de su vida en distintos manicomios. Juan Luis Panero decidió alejarse todo lo posible de su madre enferma y de su hermano loco, en realidad aislarse de casi todo el mundo o, al menos, todo el mundo que no estuviera contenido en los libros de Scott Fitzgerald. Por su parte, Michi Panero, el único que no triunfa en la literatura, se convierte en seguida en un mito, un escritor sin obra, un dandi al principio nihilista y al final resabiado, que se alza con el protagonismo de esta secuela (hay que decir que la idea de rodarla surge de él) por su ironía, vehemencia, sabiduría y hartazgo.


Imagino que es de aquí de donde sale la idea de Nacho Vegas de hacerle el homenaje que supone la canción El hombre que casi conoció a Michi Panero, que imagino que muchos de ustedes conocen y que, les aseguro, todos ustedes deberían conocer. Sin duda, una de las mejores canciones en castellano de los últimos 20 años. O puede que 200.


Hay que admitir que en Después de tantos años, Juan Luis Panero queda, en el mejor de los casos, como un ser bastante egoísta. Y, posiblemente, como un auténtico gilipollas. Por eso siempre ha sido mi preferido de los Panero y, por eso, siempre he querido, dentro de mis modestísimas posibilidades, reivindicar su obra. Porque la imagen que se transmite de uno posiblemente no tiene nada que ver con cómo es en verdad la persona. O así nos gusta consolarnos a los que en muchas ocasiones hemos quedado como unos egoístas y, en ocasiones, como auténticos gilipollas. Pero, sobre todo, porque la imagen que se ha transmitido de uno no tiene nada que ver con la calidad de sus textos. Y, aunque algunos no tengamos ese consuelo, Juan Luis Panero sí. Y se merece al menos eso:

MEDITACIÓN IDIOTA A LA HORA DE ACOSTARSE SOLO

Si has dicho, y repetido en tantas ocasiones,
que tu único amor es una maleta,
por qué te quejas y protestas
mientras miras el techo sobre tu cama solitaria.
Víctima, juez, y al final verdugo,
aún puedes sentir que te estremeces porque alguien te quiere,
pero tú elegiste, en cierto modo, ese destino,
y ahora debes pagar el precio.
Tú, que pronunciaste "te quiero", tantas veces,
para reírte luego de tu propia frase,
¿qué esperas?, ¿a quién pides en vano?
Si cuando encuentras a alguien que comparte tus días,
tus noches más terribles, tu suma de fracasos,
te da miedo decirle "sigamos juntos para siempre"
aunque sea una frase, aunque no te lo creas,
¿qué final es el tuyo?, ¿qué es lo que aguardas?
Y si también te quejas de las grotescas farsas
que a menudo, inútiles, construyes
con frívolas historias, palabras mercenarias,
¿qué pretendes?,¿que pides a la vida?
La vida no es un juego, debiste comprenderlo,
y si hay algo muy claro es que has envejecido.
Confórmate y aguanta, y no pidas milagros,
que el vodka te acompañe al silencio y al sueño.
A los pies de tu cama, como una perra en celo,
la muerte, desvelada, te da las buenas noches.