UN PASILLO QUE SE ALARGA
Un ventanal que se dedica a cultivar la luz.
Un balcón abierto al río. Una puerta
abierta a un pasillo que se alarga
para desembocar en el exilio
olvidado y extraño de las cosas
que un día quise y me quisieron.
LA VIEJA ESTANTERÍA
La vieja estantería y sus libros
dormidos allí: Pizarnik, Plath, Sexton.
Los recuerdos posados en sus baldas:
una brújula, una armónica, cerámica,
tarjetas de crédito caducadas.
Leo todas esas palabras esdrújulas
y su música me inquieta me distancia
de los objetos que nombran;
siento que su acento los asusta.
No deberíamos olvidar que
existe un silencio de las cosas,
existe un silencio de los lugares,
existe compasión en las palabras
que regresan al hogar para nombrarlo.
UN CUERPO QUE SE BUSCA
Habitar un espacio para la disonancia,
un cuerpo sin itinerario,
un cuerpo réplica de la sombra
de otro cuerpo. Aprender
que el tránsito es la espera.
Combatir contra uno mismo
y no encontrarse;
saber
que nunca tendrás las espaldas cubiertas.
LA CUENTA
Aplícame este verso de Vallejo:
Haga la cuenta de mi vida.
Un ataque de ansiedad.
Dos personalidades.
Siete veces ingresado.
Tres veces fugado.
Siete pastillas cada día.
Dos intentos de suicidio.
Tres días que no supe que existieran.
Siete veces siete fui llanto
y más de un millón de veces he temblado.
Vivir
en el perímetro de los números
que se escriben en letra y tuercen
y lastiman la voluntad de las extremidades.
Ahora puedes hacer la cuenta de mi vida.
Calcula si sabes. Calcula
si puedes.
CÓDIGO POSTAL DEL CAOS.
José García Alonso.
Paralelo Sur Ediciones, 2025

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