ARREBATOS ALÍRICOS

Me fui sobreviviendo como pude

(José Luis Piquero)


domingo, 5 de julio de 2026

Lo mejor de TRABAJOS DE AMOR (Stephen Grosz)



Tenía treinta y un años. Era inmaduro, impulsivo y me enamoraba enseguida, y confundía con frecuencia la intensidad con la intimidad. Me consideraba perspicaz, pero veía el amor a través de las tramas de la cultura popular. Hablaba con mis amigos como si el amor fuera un puesto que cubriría mejor una comisión. Creía que, si lograba encontrar a la persona «adecuada», la felicidad caería por su propio peso. Eran muchas las cosas que no comprendía. No entendía que cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia felicidad. Que, si no me trataba a mí mismo con consideración y cuidado, lo más probable era que muchos otros tampoco me tratasen así. No entendía el dolor. Pensaba que muchas de las clases de dolor que sufrimos cuando amamos a otra persona —nostalgia, ansiedad, duelo— eran sentimientos que debíamos evitar, síntomas que teníamos que eliminar. No comprendía que el dolor es el mejor instrumento que poseemos para saber lo que deseamos. Nos engañamos a nosotros mismos acerca del amor: el quién, el qué y el porqué. Pero también tenemos la capacidad de enmendar el autoengaño. Los trabajos del amor son la labor que hemos de realizar con el fin de vernos con claridad a nosotros mismos y a nuestros seres queridos. Son nuestros intentos de unirnos al mundo tal como es. «El amor», escribe Iris Murdoch, «es la percepción de los individuos. El amor es la dificilísima constatación de que algo distinto de uno mismo es real». Y añade: «El amor es el descubrimiento de la realidad». Mi primera lección sobre el amor: una distinción entre entrega y sumisión. (...)
“Cuando dos personas se entregan una a otra, se sienten vivas, empoderadas, aceptadas. Sienten amor. La sumisión es diferente. También comienza con el anhelo de ser amado y, sin embargo, al someternos a otra persona sentimos que hemos caído bajo su control. La sumisión es transaccional: yo te daré lo que tú desees —seré lo que tú desees— y, a cambio, tú me querrás. Dado que este trato es irrealizable, está condenado al fracaso, y la sumisión suele ir acompañada de sentimientos de resignación o depresión. (...)

Mientras escuchaba su silencio, me descubrí pensando que nuestra experiencia de pérdida modela nuestra identidad. Perdemos el útero y el pecho para tener el mundo y su alimento. Perdemos la protección de nuestra madre para tener la escuela, el juego y los amigos. Y si alguna vez llegamos a tener intimidad, hemos de perder nuestro yo adolescente y las expectativas imposibles que traemos al amor. Conforme pasa el tiempo, perdemos nuestro yo más joven, personas y lugares, y, a la postre, la propia vida. En última instancia, perdemos todo cuanto hemos amado. Huelga decir que todo eso me resultaba familiar por mi trabajo y, sin embargo, jamás había sentido hasta ese grado la necesidad de dejar atrás el pasado para aprovechar el presente, abandonar una vieja relación para llegar a una nueva: la inevitable pérdida que yace en el corazón del amor. (...)

—Le estoy sugiriendo que está más casada con su distanciamiento que con Nick. 
—Está diciendo que mis problemas conyugales están conectados con eso de ser la bebé muerta, la ausente. 
—Creo que quiere divorciarse de Nick para preservar su distancia, sí, su ausencia. Nick desea volver a casarse con usted, tener un matrimonio en condiciones. A usted le asusta esa idea. Sophie reconocía que siempre había sido cautelosa. Pero esa distancia en su matrimonio también la había hecho infeliz. Me dijo que aceptaba mi interpretación, que estimaba atinada, pero ¿por qué había de querer permanecer casada con algo que le causaba infelicidad? 
—La distancia entre usted y Nick la hace infeliz, pero le resulta familiar, y por ese motivo se siente segura. Su infelicidad es segura.
(...)

Mientras caminaban, se había descubierto pensando en el duelo. Sus padres creían que el duelo significaba simplemente seguir adelante, decía. 
—Yo no entendía que el duelo significa la aceptación de la realidad. (...)

TRABAJOS DE AMOR
Stephen Grosz
(Traducido por Pablo Hermida)
Penguin Libros, 2025


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