ARREBATOS ALÍRICOS

Me fui sobreviviendo como pude

(José Luis Piquero)


viernes, 28 de junio de 2019

"ESCALADORES" (Víctor Peña)/ "ANGLIRU" (Toni Quero)

Resultado de imagen de foto famosa coppi

La subida tirando de riñones.
Los descensos a tumba 
abierta.

Administrar las fuerzas: 
no dar 
un relevo 
de más.
Ser 
egoísta.

Pensar en uno 
mismo 
y en la gloria.
Creer.
Quererse.
Querer 
creer.
Resultado de imagen de ciclista llorando
Olvidar el dolor, 
abstraerse 
de todo. Mearse 
encima
si es 
preciso. Acordarse
de avituallarse 
sin ganas.

Resultado de imagen de foto famosa chiapucci

Recibir 
traicioneros
em pujones 
bien intencionados.
Resultado de imagen de foto famosa ciclismo

Todos somos gregarios de alguien.
Imagen relacionada


Las vitaminas, los somníferos,
inyecciones intramusculares,
agua por el cuello,
pal ma di tas 
en la espalda.

Casi me duele más 
a mí que a ti.

Quedarse 
dormido en 
un masaje.

Sentir 
que duele 
hasta el pelo, notar 

la bajada Resultado de imagen de foto escartin

sin bici, agujetas 
en los párpados. Despertar 
en una pesadilla.


Repetirse: 
tranquilo, 
no estás 
solo.

La adrenalina enfadada exigiendo
esa inyección que lo cura todo.
Y que nunca 
llega.
Resultado de imagen de foto pantani

Ganas de escapar y de escaparse.

Creerse querido.
Quererse creer.
Repetirse: tranquilo, no 
estás solo.

Todos necesitamos algún gregario.

Sentir la 
subida.

Volver 
a empezar.

"Escaladores", poema de Víctor Peña Dacosta incluido en Obsolescencia programada (RIL Editores, 2019)


Asciende penosamente,
tuerce el gesto, revisa el cadenaje,
hunde la mirada en el asfalto.

Como un ave zancuda sostenida en equilibrio
examina el cielo, las ramas nudosas
y el paisaje lunar que le sucede.

Se eleva, danza de nuevo,
pedaleando furioso bajo el orballo
se desvanece parpadeante tras la bruma.

El ábrego agita los zarcillos,
la cima moteada de pastos y brezo
se atisba en el pliegue de las cunetas.

Los vítores cimbrean los tubulares,
la sombra del Pirata y Ocaña,
pájaros solares, humedece las calzadas.

Las salvas galvanizan las rampas,
electrizada la tribu contempla la belleza
de la figura del Chava emergiendo entre la niebla.

(Angliru) Poema de Toni Quero incluido en El cielo y la nada (Castalia, 2019)

"EL CIELO Y LA NADA (Toni Quero)

Resultado de imagen de toni quero el cielo y la nada
Looking up at the stars, I know quite well
That, for all they care, I can go to hell

W. H. Auden
Me he descubierto tantas veces siendo yo el que más ama,
atravesado de alfileres sobre un corcho olvidado
junto a fotografías tomadas en ciudades remotas,
vértebras del esqueleto del mundo
donde amanecíamos radiantes
o durmiendo al raso bajo una rodaja de luz,
que ya puedo calibrar mi dolor
con la precisión de un alquimista.

Sé de lo que hablo: desprender la horquilla
y provocar tormentas eléctricas,
caminar en paralelo por la vía del tren
y patear los dos la misma lata,
desplazando la vida siempre hacia delante,
prestar mi camiseta para que duerma
con el logo de Nirvana arqueado sobre el pecho
y sangrarnos las encías sobre la pulpa de una manzana.

Hacer un fundido en negro en mi vida
y aparecer sonriente unos meses más tarde,
saludarla al descuido: hola, cómo te va,
y decir te equivocaste, sí te equivocaste,
aunque sepas que es mentira
y seas tú quien duerme hecho un ovillo,
mientras volteas de nuevo las fotografías
y acumulas recuerdos en un cajón apartado.

(Nirvana)

Consumido un tercio de mi vida,
el hígado mediado en su declive
y los pulmones encharcados,
una gota de aceite simula un arco iris,
no hallo nada que justifique tanto esfuerzo,
este devanar de sesos por unas pocas metáforas,
ni una figura sosteniendo una taza de café
ni un perro tendido frente a la hoguera.

Sólo una espiral, círculos concéntricos
alejados de un punto en el que fuimos,
arrogantes como una hermosa tormenta de verano,
jóvenes, anarkos y bellos,
aspas al viento en un cruce de caminos
esparciendo sobre el orbe infinitos fractales,
ruedas dentadas de un engranaje perfecto,
para sembrar los brotes de un mundo nuevo.

Nada permanece, la ciudad es oscura,
el firme estéril y no arraiga la simiente,
mis versos germinan entre la maleza,
pero quién se nutre de un fruto amargo.
Cae el día, una pulpa morada disipa las brumas
y propala tras las ventanas la comedia de la vida,
escenas bárbaras de un libreto perdido,
sólo soy un hombre que piensa en imágenes.
(La Edad de Oro)

Yo nací –¡respetadme!– con el cine.Rafael AlbertiNow you do what they told ya.RATM
Respetadme,
fui un adolescente en los noventa,
nuestra religión era la música,
acampábamos en el margen de un río
y bailábamos como fuegos fatuos hasta el alba.

Ellas
vestían jerséis anchos,
ocultaban los puños en el interior de sus mangas
y se zarandeaban como sauces al viento:
sólo si estuviste ahí sabrás que algunas eran tan hermosas
que tu corazón doblaba sin consuelo durante horas.

Aún
percibo el flamear de sus crines
y cómo aullábamos sedientos en la orilla,
pero ese mundo ya no existe,
confié mis recuerdos a robustas carcasas
y frágiles memorias de ocho bits
que han evaporado buena parte de ellos.

Nos
bañábamos entre carrizos y espigas,
los caños manaban torrenciales
y hundíamos los tobillos en el fango.

Sé que en el futuro nos tributarán honores de Estado
como al último soldado vivo de las Ardenas
o a los actores centenarios del cine mudo.

¿Recuerdas?
Nos desorientamos,
el ruido se tornó ensordecedor,
la droga cabía en la yema de tus dedos
y nos conectaron unos a otros
como en una baliza interminable.
Entonces comencé a escribir
y a cuestionar las normas,
las calles ardían por cualquier motivo
y ellas se alejaron irremediablemente hacia la nada.

Aman,
hoy, sus pequeñas vidas, sencillas, ordenadas,
los arroyos son grises y estancados,
¿quién querría volver a sumergirse en ellos?
Pero a veces la música nos salva,
tararean una melodía
y se balancean suavemente
como el brote de una espiga
prolongándose hacia la luz.
Algunos aceptamos la derrota,
sigo sin hacer lo que me dicen
ni escribir como debiera,
pero no voy a cambiar ahora.
(Fuegos fatuos)

Ya no es posible viajar a lugares remotos,
entendedme bien, no soy un aventurero,
hablo de encender el ordenador
y encontrar cartografiado
cualquier accidente geográfico:
el relieve de aquel albergue de montaña
donde el granizo maltrataba las tejas
o el desnivel de esa calle cerrada
donde nos refugiábamos al caer el día.
Ahora el mundo no muere en aquella esquina.

Hoy puedo ver los muros de tu casa,
que también fue la mía,
quién sabe si aún no estaremos dentro,
pero no puedo penetrar en ella,
ni en los rincones que habitamos.

Tal vez deslizando el cursor por la ventana
acceda de nuevo a aquellas vidas,
en la que era incapaz de separar nuestros libros
y tus latidos alteraban las señales de radiofrecuencia,
para trazar minucioso los mismos planos:
el edificio de enfrente mantendrá el andamio,
las obras del colector permanecerán inacabadas
y al anochecer, cuando invadas sonriente
mi lado de la cama, saldré a sabotearlas,
porque mientras duren
nada de esto habrá ocurrido.

(Google Maps)

El cielo y la nada.
Toni Quero.
XXXII Premio Tiflos de Poesía.

miércoles, 19 de junio de 2019

"Cosas que hubiera estado bien saber antes de la revolución" (videopoema en Radio 3)


Desde aquí mi agradecimiento a los artistas que han conseguido dotar a mis versos de una nueva perspectiva, concretamente a la música de Lisi Búa, el vídeo de Ainara Pardal y, sobre todo, la emocinante voz de Juan Megías.


Cosas que hubiera estado bien saber antes de la revolución

El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día después de la revolución. 
Hannah Arendt

Que los enemigos de nuestros enemigos
no eran nuestros amigos.

Que los que luchaban a nuestro lado
no luchaban por nosotros.

Que la sangre se limpia malamente.

Que los amigos de nuestros enemigos
sí eran nuestros enemigos.

Que los ansiolíticos salen caros.

Que aunque ganáramos íbamos
a salir perdiendo.

Que no era nuestra guerra.
Que sí era nuestra mierda.

Que era todo mentira.

Que teníamos razón.

(Obsolescencia programada.
RIL Editores, 2019)

Aprovecho para dejar también accesible en este enlace el videopoema de "Antirretrato (Cara B)" incluido en mi libro La huida hacia delante (Ediciones la Isla de Siltolá, 2014).

sábado, 15 de junio de 2019

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA (antología mínima)




Alzado de la rutina
Tiene siete notificaciones nuevas.
Madres solteras, padres ausentes
y niños con llave. Altazor
es una línea de bajo coste.

Ariadna ha publicado un nuevo hilo en Twitter.

El desafío soberanista,
la reforma constitucional,
tribulaciones de la clase media.
Pequeñas mentiras en el Big Data.

Meninas haciéndose un selfie
en los baños del instituto.
El amor es un estado de Facebook.

El deseo viaja por webcam.
A veces la conexión falla.

Banco de recuerdos virtuales.
La amistad es un algoritmo.

Cambios en la política de privacidad.

Resultado de imagen de victor peña dacosta obsolescencia

La vida moderna
El terrorista suicida llevaba
puesto el cinturón de seguridad.

Himno generacional
Se nos rompían enseguida los chándals
y nuestros padres, que no reparaban
en gastos, compraban ordenadores
carísimos que quedaban obsoletos
en dos años. Poco sacrificio
en esos años de burbuja inmobiliaria.

Todas las fiestas eran de disfraces.

Cambiábamos de todo a la mínima.

Muchos cambiamos incluso de equipo
de fútbol, de ciudad, de trabajo
o de bebida preferida. Seguimos
adelante sin mirarnos y acabamos
buscando la sombra en cubículos para fieras.

Acabamos pasándonos al diésel,
al pádel y a las drogas de diseño.

Encontramos vuelos baratos
y ofertas de telefonía móvil.
Abandonamos las llamadas para siempre
y compramos el último CD.

Nosotros inventamos las series de culto.

Nos fuimos a vivir al extrarradio
olvidando que hace falta un refugio
mejor para escapar de uno mismo.

Nos llevamos siglos de ventaja.

Imagen relacionada
La felicidad paradójica
Sherezade trabaja en un locutorio
mientras encuentra algo de lo suyo.

Cree en el feminismo y le gusta
que la dominen en la cama.

Lee sobre todo biografías
y catálogos de decoración.
Escribe poemas que luego rompe.

En ocasiones,
queda con alguno por Tinder,
ve telebasura o se masturba
meticulosamente.

Una vez se enamoró de un chico
hasta que descubrió que era igual
de gilipollas que el resto.
Ahora su estado sentimental
“es complicado”.

A veces piensa en hacerse lesbiana
solo por ver la cara de su padre.

Pero termina por abrirse un vino
y mirar fotos de gatitos.

No recuerda cuándo fue la última
vez que tuvo una conversación
privada por teléfono, pero
cuando va sola por la calle
lleva siempre los cascos puestos.

En varios tests de internet le ha salido
que es moderadamente feliz.

Tampoco le pide más a la vida.

El vacío
Sabe que no le va a servir de mucho
llenar la nada de nada.
Pero sigue pidiendo más.

In media veritas
Vivo en los extremos: me gasto todo
mi dinero en spas y cocaína.

Política: manual de instrucciones
El cielo no se toma por consenso
ni tampoco se toma por asalto:
si acaso, se toma traicionándote
y cediendo ante los poderes fácticos.

Resultado de imagen de zweig muerte
Autobiografía
Yo voté a Reagan por miedo al comunismo.

Pasé delante del cadáver de Franco
y aparqué en la Via Caetani
el coche que llevaba el cuerpo de Moro.

Cuando hizo falta grité “a Barrabás”
con toda la fuerza de mis pulmones.

Yo fui uno de los campesinos
que denunciaron al Che
y los suyos. Y también estuve
entre los guardias civiles que intentaron
tirar al suelo a Gutiérrez Mellado.

Yo vi a un tirador en la loma de Dallas
pero no dije esta boca es mía.

Me chivé de mis vecinos judíos
escondidos en un falso techo.
Pero lo hice porque tenía miedo.

No me mires así: tú habrías
hecho lo mismo.

Zweig murió por los pecados de alguien
pero no por los nuestros.

Resultado de imagen de el espiritu aspero
El espíritu áspero
El mundo no tiene arreglo. Ya no
nos quedará París ni tomaremos
el cielo. Probablemente tampoco
podamos encontrar a nuestros viejos 
amigos ni volverán tiempos mejores.

No van a resucitar nuestros padres, 
jamás ganaremos lo que queremos
ni refundaremos la democracia.

Va siendo hora de admitirlo: buscamos
bastante pero nunca nadie supo 
nada de campos de amapolas blancas.

Resultado de imagen de luis aragones torres
Modelo para amar
Digo más veces “vete a tomar por culo” que “buenos días”.
Luis Aragonés

Si algún día tuviera un hijo,
mi modelo como padre sería 
Luis Aragonés: cascarrabias
y justo, con su poquito 
de demencia senil prematura
y un humor constante 
más allá de la suerte.

 
Campos de fresas a ratos
Nos sentamos juntos, la montaña y yo,
hasta que queda solo la montaña.
Ching –Ying
Aquí criaré a mi hijo sin lujos 
ni privaciones, incubando
rarezas y cánceres benignos.

Pero no me importa: lo que antes
hacía por amor hoy lo hago 
por pereza, dinero o costumbre.

El caso es que sigo siendo aquel 
que hace como que no se da cuenta
y finge que todo tiene gracia.

A veces lanzo botellas sin mensaje.
Otras veces las recojo.
En ocasiones duermo bien.

Quizá algún día me convierta en mi padre.

Tal vez el futuro sea yo.

viernes, 14 de junio de 2019

Presentación en Murcia D.F. y entrevista en Eldiario.es



Hoy, viernes 14 de junio tendré el privilegio de presentar Obsolescencia programada en Murcia DF, concretamente en Librros Traperos. Me presentará Ana Andújar y, a continuación, tendrá lugar la presentación del último librazo del gran Ángel M. Gómez Espada.


Con motivo de nuestra doble presentación, José Daniel Espejo nos ha hecho esta magnífica entrevista en Eldiario.es.

martes, 4 de junio de 2019

LA OBSOLESCENCIA DEL HOMBRE (GÜNTHER ANDERS)



Günther Anders es un filósofo imprescindible del siglo XX cuya biografía resumo a continuación:
Günther Anders (nacido el 12 de julio de 1902 como Günther Stern en Breslau, actual Wrocław, Polonia; muerto el 17 de diciembre de 1992 en Viena, Austria), importante filósofo e intelectual polaco de origen judío. Fue pionero de la filosofía de la técnica y de los medios y estuvo preocupado principalmente por los nuevos desafíos éticos que supusieron los avances técnicos desarrollados a partir de la Segunda Guerra Mundial, siendo cofundador y guía del movimiento contra la bomba atómica.
Compañero de estudios de Hannah Arendt, se casaría con ella en 1929 y en 1936 se divorciaron
La tercera etapa de su obra está influida por el sistema de la sociedad de consumo que no sólo envenena el medio ambiente, los ríos, el mar, los bosques sino que divide al mundo en países en la opulencia y países en la miseria. Una sociedad de consumo que aplica la energía atómica para más autos, más armas, más cemento, más turismo, más idiotización con productos superfluos, pero al mismo tiempo más poder, mientras más violencia, más hambre, más subdesarrollo, más dependencia en los países no industriales. Y el mundo del "socialismo real" ante el temor de quedarse en definitivo atraso tecnológico - y además por su idolatría por la técnica- entregó también su alma al diablo del Estado atómico. Para Anders, las estaciones hacia el fin de la humanidad comenzadas con Auschwitz (la destrucción sistemática y anónima del ser humano), con Hiroshima (cuando el ser humano se apercibió de que sólo bastaba apretar un botón) se completa con Chernobyl (nombre representativo para Harrisburg, y todas las demás catástrofes ecológicas habidas en la última década) donde el hombre pierde el dominio sobre el poder-violencia y se auto-mata en un holocausto de irracionalidad, obstinada estupidez y avaricia.
Manfred Bissinger, biógrafo e interprete de Günther Anders señala: "Los temas de Anders giran constantemente en torno al problema de cómo la técnica gana cada vez más poder-violencia sobre el ser humano. Nos lo explica en sus tres tesis fundamentales, que son: que el hombre no está a la altura de la perfección de sus productos; que produce más de lo que puede imaginarse y responsabilizarse, y que cree que todo lo que es capaz de producir puede hacerlo y no sólo eso, debe hacerlo".
Resultado de imagen de la obsolescencia del hombre günther anders
Probablemente su obra maestra por excelencia sea LA OBSOLESCENCIA DEL HOMBRE, que recomiendo encarecidamente, al igual que el artículo de Ignació García de Leániz y, sobre todo, la reseña de José Luis Pardo al respecto.
¿Hacia la obsolescencia del hombre? (artículo de Ignacio García de Leániz en El Mundo, 23/05/2018)



SOBRE LA VERGÜENZA PROMETEICA
En este sentido, no sería la peor definición del hombre contemporáneo ésta, que nuestro instructor ciertamente suscribiría: "El hombre es el saboteador de sus propios logros". Naturalmente, "saboteador" no porque cometa alguna travesura contra sus propios productos (...) sino precisamente porque él, el "viviente" es rígido y "no libre"; las "cosas muertas" en cambio, son dinámicas y "libres" (...).
Cuanto mayor es la miseria del hombre productor y menos está a la altura de sus chapuzas, más impaciente, nfatigable, ansiosa y pánicamente multiplica el cuerpo de funcionarios de sus aparatos, de sus sub-aparatos y sub-subaparatos; y naturalmente, con ello también vuelve a multiplicar su miseria, pues cuanto más multicéfalta y complicada se vuelve esta burocracia de aparatos creada por él, más vanos son los intentos del hombre de estar a la altura de éstos. (...)
La deshumanización no espanta a los deshumanizados, pues no forma parte de sus atribuciones.
(...)si los aparatos son considerados "adultos", "dejar atrás la niñez" y "educación del género humano" significa tanto como "dejar atrás el ser hombre". (...)
Y la expresión "clímax de la deshumanización" no es ninguna exageración en la medida en que no repara en esfuerzos y sacrificios, ni ahorra ninguna espontaneidad ni ninguna ingeniosidad para extinguir la espontaneidad y humanidad de sus capacidades; lo apuesta todo para hacer realidad su condición de pasividad y su cosificación; y espera hacer saltar los amenazadores límites de su falta de libertad y, en definitiva, conseguir el summum bonum de la posibilidad total de ser utilizado. (...)
La actitud del Prometeo transformado: "sumisión híbrida".(...) Habitualmente hemos unido a la expresión "híbrido" la figura de Prometeo, bajo cuya imagen se habían visto alegóricamente nuestros padres -y también nosotros mismos- en los últimos ciento setenta y cinco años (desde Goethe hasta el Sartre de las Mouches, pasando por Shelley e Ibsen). Si nos preguntamos si esta figura aún sirve, si su representación alegórica también se ha conservado para nuestros contemporáneos, que practican la Human Engineering, llegamos a las siguientes respuestas ambiguas:
También ellos siguen siendo siendo "prometeicos", pero auténticamente pervertidos:
"¿Venerarte yo a ti? ¿Por qué?, dicen ellos burlándose asimismo; sólo que se niegan el honor a sí mismos.
También tienen desmesuradas pretensiones arrogantes, sólo que son tan arrogantes que se rechazan a sí mismos por inadecuados.
También soportan mutilacines, pero no porque un Zeus castigue sus ambiciones demasiado pretenciosas, sino porque ellos mismos se azotan por su "retraso", por la "vergüenza de su nacimiento".
Resultado de imagen de lumpen supernova
¿No se transformará la humanidad en un único colosal y global proletariado lumpen? E incluso si llegara a conseguir -cosa del todo improbable- conservar la actual sociedad del bienestar mediante la reestructuración total del sistema social, ¿en qué van a ocuparse los millones de personas de la mañana a la tarde? Es irrisorio creer que se pueda responder a esta pregunta con propuestas de educación popular. ¿No estarán, desamparados, expuestos al océano del tiempo libre? La pregunta: "Qué tenemos que hacer?", que los mejores hombres del siglo pasado y inicios del XX trataban de responder, será sustituida por ésta:" En que hemos de ocuparnos nosotros y nuestros semejantes?" Dudo y rechazo que los millones puedan llenar el océano tiempo vació con diversión, "formación", deporte o sexo. Y no porque yo sea un fanático, intransigente y envidioso, de la ética del trabajo; nada más lejos de mí predicar, levantando el dedo índice, que sólo merecer vivir quines se ganan la vida con su trabajo. Lo que creo es que el hombre no puede vivir sin trabajo, que se condenó una vez; que es incapaz de estar divirtiéndose around the clok. Los consejos de quines ya no podían soportar las miserias de la humanidad, se llamen Tolstoi o Lenin, son obsoletos frente a la situación completamente nueva de la humanidad: también ellos ya son obsoletos. La pregunta ya no es cómo se reparten justamente los frutos del trabajo, sino cómo hacen soportable las consecuencias del no trabajo. Por repugnante que suene la expresión "diseño del tiempo libre" -desconfio de la palabra "diseño"; forma parte de la lista negra de palabras proscritas- al menos el término "tiempo libre" muestra de qué se trata hoy. Naturalmente, tampoco tengo una respuesta.
Buenos tiempo aquellos en que los "tomadores de trabajo" llamados trabajadores (que por supuesto jamás tenían la libertad de tomarse su trabajo ( eran tenidos y considerados como tales, pues el paro que ahora se anuncia hará que parezca inocuo el de hace cincuenta años. Si se piensa que ya aquel paro fue una de las causas principales del nacionalsocialismo, uno no tendrá ánimo para imaginar lo que producirá este paro que ya nos amenaza. No es en absoluto imposible que los hornos de gas de Auschwitz (económicamente absurdos por entonces) sean los modelos para la "superación" del hecho de que, en comparación con las condiciones de trabajo, haya demasiados hombres.

martes, 28 de mayo de 2019

REST IN PLASTIC (AZAHARA PALOMEQUE)

Resultado de imagen de REST IN PLASTIC AZAHARA PALOMEQUE

Como ya he contado en alguna ocasión, DIÁSPORA: Antología de poetas extremeños en el "exilio" surge tras un primer intento (abortado) de Víctor Martín Iglesias para la Universidad de Vilanova (Filadelfia). Por eso, resultó un cierre magnífico que, a punto de terminar de recopilar la poesía de grandes autores para la edición liliputiense, Paco Najarro, uno de los poetas seleccionados y, sin embargo, amigo, me pusiera sobre la pista de Azahara Palomeque, soberbia poeta extremeña expatriada hace tiempo en la cuna de Rocky Balboa.
Desde entonces he ido haciéndome con sus libros y leyéndolos con tremendo interés y disfrute, gozando como una perra con su potente lírica desarraigada. 
Antes de dejarles con una breve selección personal de sus poemas, me van a permitir que aproveche el preciso y precioso prólogo de Alberto López Martín a su último libro, REST IN PLASTIC, para definir con más acierto su obra:
(...) Rest in Plastic es en parte escenificación de los postulados del filósofo Byung Chul Han, de quien la poeta es cuidadosa lectora, y cuya visión del estado actual de las cosas sin duda se deja sentir en el poemario. Así, los cuerpos de los sujetos del rendimiento se extenúan y consumen, indistintos y aislados bajo la mirada de la voz, azuzando nostalgias palpables en la dolorosa viveza de versos como “Aún no hemos pagado el reino de estos muertos”. Sirven a la autora para configurar una subjetividad doliente que, sin embargo, se conjura contra ese cansancio sin habla precisamente por la vía de testimoniar su deriva y la de su tiempo.
Acaso uno de sus recursos más llamativos sea el empleo de una semántica del excedente y su procesamiento: canalizadores de todo tipo de residuos se suceden en el texto, como drenajes, alcantarillado o vertederos. Aplicándose indistintamente a lo orgánico (humano y másque-humano) e inorgánico, dichos canalizadores perfilan a través del libro una analogía entre los flujos migratorios y la gestión de desechos que cobra enorme relevancia a tenor del viraje xenófobo en la escena política reciente.
Más allá de la metáfora está la continuidad e incuestionable causalidad de los fenómenos, el calentamiento global como agente de primera magnitud en el inminente desplazamiento de millones y la ruina de ecosistemas enteros. (...)
Finalmente, conviene no ignorar que el plástico acarrea semas de inautenticidad y artificialidad, y que estos resuenan en pasajes donde la autora reflexiona sobre las relaciones y vínculos humanos en la coyuntura actual. Rest in Plastic contiene una crítica a la vacuidad y desconexión afectivas asociadas al país de acogida, otro tema recurrente en la poesía de la autora, manifiesto en composiciones como “Road trip” y su sentencia “Las autopistas son el decoro de los vientres anónimos”. Por su parte, el nerudiano “Residencia en el cieno” parece rememorar la adaptación a una nueva vida y la paulatina (y casi simultánea) interiorización del desencanto con esta, en versos que rezan “manoplas en descomposición / me descubren América”.
Cuando, buscando consuelo, la voz vuelve la mirada al olivo cordobés y al añorado sur, estos recuerdos se presentan cargados de una nostalgia seguramente deformadora; de hecho, la voz parece deshacerlos al tratar de asirlos: “me dejo contemplar las fotos, soñarme / en la calentura de
los patios / más vieja, / más creo en la ceniza.”. En definitiva, el pasado en Rest in Plastic es elusivo y ofrece escaso conforte, pero no por ello resulta menos necesario, aunque solo sea porque facilita una trayectoria cronológica que contraponer al estatismo expansivo de la muerte. (...)
Quizá el principal rayo de esperanza en este lúcido viaje al fin de la noche sea el hecho de que, plástico aparte, la rueda no se detiene; la carroña abonará puntual el campo para la nueva simiente, del mismo modo que el ripio servirá para afianzar otras estructuras con sus saludables impurezas. Como la poeta bien sabe, no hay mucho más consuelo que contar para vivirlo.
Alberto López Martín

Resultado de imagen de REST IN PLASTIC AZAHARA PALOMEQUE

ESQUIRLAS
I
Hay una encía de mapa que aún no alcanza
la noche ni los soplidos.
Somos años en la búsqueda,
con el vello crepuscular aún naciente
pedimos
la parte tierna
que dolemos, la boca
enrejada depende
de la voluntad de otro.

ROAD TRIP
Qué fácil es mentir por las autopistas, restañar
las cicatrices,
mordernos los cuerpos cuando deseamos una última
copa: el más tenue
cristal de las articulaciones.
Todo lo que engañamos,
la cubierta poderosa del vidrio, la raíz
no nacida.
Las autopistas son el decoro de los vientres anónimos.

TIEMPO SIN SILENCIO
Cierra los ojos,
ve al puente
de los Atlánticos huérfanos, camina, erguida,
las amapolas de su vientre.
El calor entra por las protuberancias, se hace hez
cada cuánto minuto,
transformado,
cada instante de arruga cabal.
Olvida
que el ripio trajo consigo la mano
y la mano un espíritu.
Baila con él
esta noche de faroles,
esta cabalgata de huesos.

LA ARCADA
No hay otra forma de amar
ni los tapices han aprendido a arrodillarse mejor
que en esta náusea,
adicta presencia en los tejidos al polvo.
Me llamas y me tacho.
Me llamas y vuelvo a ser
el otro lado invisible
de lo carente.

RESIDENCIA EN EL CIENO
Ya casi
no se siente. Llueve a pedazos, se recoge
en el reloj templado de la madrugada, tres minutos
apenas es lo que tarda la criatura herida
en subir la escalera, menos
si va rodando. Casi
no pertenece si aprendo a dominar la presencia, ser fría
tras la máquina, hacer los gestos oportunos y asentir
bajo los techos. Ya casi
no desgasta, existe en la sima pero, desde la tos, parece un
pájaro
desnudo, exilio que se habitúa,
manoplas en descomposición
me descubren América.

LA RED
Nos asalta la red.
Hay escaleras de incendios en cada angostura de mis
poros, madres
en la madera, madres
como lombrices tejiéndonos crisálidas. Todo
lo que toco ha sido ya ajado y sabiamente protegido.
Tus ojos terreros. La máquina gástrica
de nuestros pensamientos, el viaje lento a la cocina.
Caminamos
y sabemos que podríamos morir, que el cuerpo
es una báscula de escombros
y las corrientes siempre van hacia atrás, adonde el rojo
las mande. Pero estas pancartas
con las que cubrir ataúdes nos surten de lluvia.
Nadie cree
hoy en los dioses, pero los dioses
colectan masa de nuestros tobillos, continúan su juego
en los raíles oxidados del tiempo.

SUICIDIO IMPERFECTO
Es plástico
nuestro último órgano, lápiz
con que se dibuja
una ventana: salto mortal
de los amantes.

Todo cuanto se quiere
o se destruye ha de pasar
por cuévanos de aceite finito, materia
cancerígena de la luz:

ella, cualquiera,

poderosas hebras construyendo
el calor vertedero, puente
del sudor vencido
al sudor en tuberías sin nombre,
segundo piso
en el múltiple epitafio nuclear,
nuestro cuerpo de eco.

miércoles, 22 de mayo de 2019

FACEBOOK



FACEBOOK

¿Qué estás pensando, Víctor?
Responde una pregunta para que las personas
te conozcan un poco mejor.

Tienes una nueva solicitud de amistad.
Doscientos ochenta y siete amigos en común.
Personas que tal vez conozcas.

Toni Solano cumple 50 años.
Deséale un feliz cumpleaños.
Judith Rico actualizó su foto de perfil.
Olga Ayuso agregó una foto nueva.
Me divierte. Me gusta.

Tu amiga Meriem Ait Wakrim sugiere
que indiques te gusta su página
Meriem Ait Wakrim.
Me asombra. Me entristece.

Hoy hace un año tú y Héctor Castilla
se hicieron amigos en Facebook.
Ángel Gómez Espada te etiquetó en una publicación
a ti y a otras 35 personas más.
Me gusta.

Tomás Soler Borja también comentó
la publicación de Raúl Quinto.
Ernesto Frattarola reaccionó a tu comentario con foto.
Recuerda, esta semana tienes varios eventos.
Quizás asista. Me gusta.

Alguien está escribiendo un comentario.
Todavía no finalizaste tu comentario.
¿Quieres salir sin terminarlo?

(“Facebook”, 
poema incluido en OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, 
el nuevo libro de Víctor Peña Dacosta. RIL Editores, 2019)

domingo, 19 de mayo de 2019

La sabiduría que otorga el fracaso: prólogo a MISERIA, GRANDEZA Y AGONÍA DEL PCE (Gregorio Morán)

Resultado de imagen de gloria miseria grandeza gregorio moran

En este blog somos muy de Gregor. Y es que resulta imposible no adorar a un pitufo tan gruñón como el mítico Gregorio Morán, francotirador tan solitario que ha disparado siempre contra todo lo que se mueve. Alguien que, en 1979, con 32 años publica Adolfo Suárez, ambición y destino, una biografía crítica con el primer presidente de la democracia, que entonces gobernaba en mayoría. demuestra ser valiente e inconformista. Pero que luego el blanco de sus trabajadísimos ensayos pasen a ser el PCE, los nacionalistas vascos y catalanes, el PSOE y los diversos intelectuales que se vendieron al poder solo han servido para agrandar su condición de periodista implacable.
En su último libro, Memoria personal de Cataluña, tiene tiempo para analizar el procès en general y, en concreto, su despido como columnista de La Vanguardia por un artículo incómodo para el director y el pensamiento único separatista.

Además de la citada biografía de Suárez, recomiendo muy vivamente su Miseria, grandeza y agonía del PCE. Resulta especialmente conmovedor la carta de amor y despecho al comunismo que resulta su prólogo, de la que extraigo los párrafos que aparecen a continuación.

A los militantes anónimos que murieron por la libertad y que
no tienen tumba, ni familia, ni partido que los recuerde.
Imagen relacionada
PRÓLOGO
Cuando inicié esta historia del PCE se trataba de algo semejante a tomarle la tensión a un enfermo grave. Estábamos en 1982. Ahora tengo la impresión de que no era otra cosa que la autopsia de un cadáver. En varios años de trabajo he sido testigo de esta mutación suicida. Ni entonces ni después tenía la intención de hacer un alegato contra nadie, sino de contar una historia a la que no será fácil encontrarle precedentes. Intenté describir la recuperación del PCE desde la derrota hasta su momento más esplendoroso, desde el día 1 de abril de 1939 hasta la legalización en abril de 1977. Un fragmento definitivo de la historia de España que iba del final de la guerra civil al restablecimiento de la democracia. Luego, contemplé el minucioso ritual del harakiri, una singularidad que merecerá figurar, quizá, en la ciencia política. En los seis años que dura la transición, el PCE se suicida ante la mirada perpleja de amigos y enemigos. En 1976 podía decirse sin exagerar que se trataba del partido con mayor implantación social, prestigio y autoridad; su líder estaba considerado el profesional político más experimentado y hábil no solo del país, sino allende las fronteras. Pasaron seis años y el partido se convertía en una parodia de sí mismo y su secretario general, dimitido y denostado, en un fantasma sin castillo, un tipo que llama la atención pero que no impresiona ni a los niños y que ni siquiera divierte a los mayores. (...)
Imagen relacionada 
Como todas las historias de la historia, esta es una aventura de enanos y gigantes. Se dice que la Revolución rusa de octubre fue una obra de gigantes que se consideraban enanos y tengo la impresión de que esta historia nuestra, como el propio país, trata de gente bajita, de enanos que nos creíamos gigantes. Este prólogo es la única parte del libro en el que se utiliza el «nos» sin sentido mayestático. Muchos excomunistas son más fanáticos en su papel de renegados que aun en el de militantes. Nos ocurre lo que al poeta catalán Carles Riba y también decimos: «Exijo en el objeto de mi ira o de mi cariño un cierto grado de dureza». Si bien yo he preferido por dignidad y coherencia seguir otra consigna que, a pesar de ser más frívola, se convirtió en leyenda entre algunos caballeros franceses, la de jamás escupir sobre aquello que uno ha amado.(...)
Una recomendación que daría a mis hijos si algún día me pidieran una, lo que es bastante improbable, es que se prepararan para el día que dejen de creer. Porque creer fieramente en algo no lo pueden hacer ni los estúpidos, ni los mediocres, ni los viejos, pero es bueno que, si algún día abandonan sus firmes convicciones, lo hagan con dignidad, sin aspavientos y sobre todo sin nuevas conversiones. Admito que respeto a aquellas personas que defienden la idea de que la Organización del Atlántico Norte es un baluarte de la democracia; aunque no la comparta. Lo que me indigna es escuchar a los mismos que han defendido de modo implacable que el Pacto de Varsovia era el garante de la «nueva democracia» convertirse en acérrimos cantores de la OTAN. Hay una generación de conversos del siglo XX que recuerda demasiado a los del XVI. (...)
Resultado de imagen de jose emilio pacheco todo contra luchamos 
Pienso que cuando uno se ha equivocado una vez debe ser muy discreto a la hora de declarar nuevas adhesiones incondicionales. De algo hay que vivir, pero la ventaja de un régimen democrático respecto a otro totalitario es que no te obligan todos los días a proteger el condumio declarándote feroz partidario del sistema. Con que lo hagas una vez al mes basta. Nuestra generación —que abarca algo así como tres décadas— está condicionada desde su más tierna adolescencia por ser «ex» de algo; hemos tenido que sufrir esa especie de tara que no permitía ser una cosa sin renunciar de manera inapelable a otra. Hemos vivido durante cuarenta años bajo un Régimen que obligaba a ser consecuente con los principios o a no tenerlos. No dejaba opciones. Por eso es muy difícil que en España alguien tire la primera piedra; tenemos techos de cristal, algunos ni eso. La diferencia quizá está en que algunas gentes procedentes de la izquierda tienden a revisar su historia con escalpelo y a dejarse en carne viva, mientras que es infrecuente, por no decir insólito, que ciertos personajes que deben su cátedra a méritos de guerra, o su categoría de funcionario a diez años de militancia en el Opus Dei, o su prebenda al «glorioso movimiento», jamás le hayan dedicado al tema ni una línea avergonzada. Esta atrofia ética lleva a comparar la afiliación al Opus Dei con la clandestinidad comunista. Es el modo que tiene una sociedad con mala conciencia de evitar los recuerdos; unos rezaban con los ministros y otros llevaban paquetes a los presos.
Aunque es un hecho personal e intrascendente para la historia en general, es bueno precisar que el autor de este libro militó durante once años en el PCE y para evitar malentendidos señala que abarcaron desde 1965-1966 a febrero de 1977. (La afiliación a un partido clandestino es siempre imprecisa; ni existen papeles ni carnés). Entró porque había que hacer una revolución y salió porque ya no se iba a hacer y, si la hacían, lo cual era harto improbable, ya no le necesitaban. Fue un sentimiento entonces muy subjetivo y personal, nada político; percibió que si ganaban los nuestros perdíamos nosotros. Esos once años quizá no estén entre los más felices de su vida, porque la clandestinidad, salvo para los masoquistas, es castradora y, además, porque nuestra generación no tuvo muchas oportunidades de ser feliz sin ser a la vez irresponsable. Pero debo decir que es el periodo del que me siento más orgulloso. (...)
Me siento satisfecho de poder decir: ahora tenemos el marco, interpretémoslo. Fuimos durante un periodo el peonaje de la historia; la única ventaja de esta condición es que nos forjamos la paciencia necesaria para ir desenterrando cada pieza y dándole su valor en el tiempo. En el fondo este libro nace de una insatisfacción personal que comparten muchos de los que vivimos intensamente esta historia. (...)
Quien mejor la expresa es un hombre curtido en esa experiencia, el filósofo Ernest Fischer, cuando escribe en sus memorias aquel revelador diálogo con su esposa:
—He fracasado —dije.
—¡Nuestra época ha fracasado! —respondió ella.
—También la época, pero sería muy sencillo consolarme con eso.

lunes, 13 de mayo de 2019

ESPAÑA: HISTORIA DE UNA FRUSTRACIÓN (Josep M. Colomer)

Resultado de imagen de ESPAÑA HISTORIA DE UNA FRUSTRACION
La aventura imperial española fue un desastre tanto para los colonizados como para los colonos y para los que se quedaron en España, del cual el país nunca se ha recuperado del todo. La Monarquía española se debatió, primero, entre el Imperio europeo, incluido el Sacro Imperio Romano-Germánico durante un tiempo, y el nuevo Imperio Americano –como continúa vacilando ahora entre la Unión Europea e Hispanoamérica– y desperdició sus escasos recursos en una múltiple empresa enorme y ruinosa. Los historiadores han escrito mucho sobre el coste del Imperio y las consecuencias económicas de su pérdida para España, pero mucho menos sobre el coste de oportunidad del Imperio mismo: qué otras cosas podrían haberse hecho si las aventuras imperiales no se hubieran emprendido tan temprano y tan rudamente y no hubieran durado tanto tiempo. Se suele reconocer que la plata y el oro de América no fueron fuentes importantes de inversión productiva, sino más bien de inflación, deuda y desperdicio. Pero la peor parte no fueron los escasos resultados, sino la ocasión perdida de crear una administración eficiente de un estado efectivo, así como una cultura integradora dentro de la Península, como otros países europeos comenzaron a hacer en esa época. (...)
El temprano Imperio español, por el contrario, partía de una sociedad agraria, rural y pobre, dependía de débiles aparatos financieros, técnicos, organizativos y militares, tuvo que recurrir a la Iglesia, y en gran parte al saqueo y la violencia, y se desintegró en mil pedazos. Durante el período que algunos historiadores han llamado «la era del imperio», a finales del siglo XIX y principios del XX, el Imperio español ya estaba desmantelado. Cuando, a mediados del siglo XX, Estados Unidos y Europa occidental establecieron las bases de un nuevo orden global, España estaba completamente aislada. En Gran Bretaña, como en Francia, un Estado temprano fundamentó un Imperio tardío, mientras que en España un Imperio prematuro aplazó y frustró un Estado moderno. El intento más serio de construir un estado nacional moderno en España comenzó tan tarde como a fines del siglo XX. Desde entonces, el número de funcionarios públicos y la recaudación de impuestos se han multiplicado. Pero a diferencia de las condiciones favorables que habrían existido en el pasado, el proyecto de estado nacional está lastrado actualmente por la inserción en la Unión Europea y en amplias relaciones internacionales y globales, así como por las tendencias centrífugas de la descentralización territorial. Una gran parte del legado del fracaso imperial se ha reproducido: una clase política incompetente, corrupta y arrogante que ni siquiera es capaz de formar un gobierno mayoritario, y un paisanaje que duda entre la apatía, el cinismo y la bullanga. Según lo define el diccionario, «frustración» es un sentimiento que resulta de no poder lograr algo que se esperaba o se intentaba alcanzar. España no es un «estado fallido» en el sentido que se aplica a algunas antiguas colonias que carecen incluso de las mínimas estructuras administrativas y viven en permanente conflicto violento. Para la gente que vive en la pobreza extrema y la ignorancia en lugares aislados, no hay «frustración» porque nadie espera que algo cambie o se logre; las personas más despiertas tienden a emigrar en masa. La frustración de España se deriva, en cambio, de haber pretendido ser el imperio más grande y poderoso, un estado moderno eficiente, una nación orgullosa y una democracia ejemplar, y haber quedado lejos de lograr plenamente estos objetivos. (...)

el régimen democrático establecido desde fines de los años setenta se basa en unos partidos políticos oligárquicos que tienden a producir gobiernos minoritarios y decisiones excluyentes. La competencia entre autonomías territoriales en dispersión también erosiona el apoyo al régimen. La insatisfacción y la desconexión de la gente con la forma como funciona la democracia están generalizadas. (...)
En resumen: un Imperio ruinoso hizo un Estado débil, el cual construyó una Nación incompleta, la cual sustenta una Democracia minoritaria. Esta es, en pocas palabras, la historia política de la España moderna. (...)

CATALUÑA
Resultado de imagen de EL ROTO CATALUÑA 
Por un lado, Cataluña nunca ha sido lo suficientemente grande para liderar España. Muchos catalanes se han visto a sí mismos como más prósperos, listos y emprendedores que la mayoría de los españoles, y por lo tanto capaces de liderarlos. Pero el tamaño relativo de Cataluña en población y economía (actualmente alrededor de un sexto y un quinto, respectivamente) nunca ha sido lo suficientemente grande y las otras cualidades tampoco lo suficientemente excelsas para tener éxito en los intentos de liderazgo. Por otro lado, Cataluña nunca ha sido lo suficientemente pequeña para que Castilla y el resto de España la dejen ir por su cuenta o negocien un camino hacia la autodeterminación. La pérdida para España sería demasiado grande, y los gobernantes centrales españoles nunca han estado dispuestos a permitir a Cataluña los altos niveles de autogobierno que han aceptado, en cambio, para una comunidad más pequeña como el País Vasco. Al mismo tiempo, Cataluña está abocada al fracaso por sus divisiones internas. Por un lado, la sociedad catalana fue históricamente suficientemente burguesa y mediocre como para permitir que el Estado español intentara llegar a arreglos con sectores catalanes moderados en torno a una autonomía limitada. (...)
A través de una serie de ciclos, que se repiten como un tiovivo, los bloqueos y las diferencias tienden a producir una inestabilidad infinita. Las tres estrategias alternativas recién mencionadas se han intentado una y otra vez en la historia catalana moderna: liderar y modernizar España, llegar a un arreglo con un autogobierno limitado, o buscar la independencia de Cataluña con respecto a España –siempre llevando a fracaso y frustración. Para hacer frente a la tensión sostenida, muchos de los gobernantes del Estado español han tendido a confiar en la doctrina de la «conllevancia». Según el diccionario español, la palabra significa llevarse bien, congeniar, pero también sufrir algo adverso o penoso. (...)
Ortega y Gasset en su discurso contra el proyecto de Estatuto de Autonomía en 1932, la actitud se basa en la creencia de que «el problema catalán no se puede resolver, solo se puede conllevar; es un problema perpetuo, que ha sido siempre, antes de que existiese la unidad peninsular, y seguirá siendo mientras España subsista». Este punto de vista implica que la España dominada por Castilla es demasiado débil tanto para asimilar a los catalanes como para confiar en su capacidad de atracción y reconocer la autodeterminación de Cataluña; solo puede tratar de lograr arreglos para ir tirando. (...)
las tres estrategias catalanas mencionadas han sido apoyadas al mismo tiempo por diferentes grupos o partidos, pero cada una de ellas ha prevalecido en diferentes etapas: bien liderando España, bien centrándose en el autogobierno, bien persiguiendo la independencia. Cada etapa ha implicado una reacción ante la decepción o el fracaso de la anterior, la sustitución del grupo dirigente y la elección de un curso de acción alternativo y una nueva fórmula institucional. Si los españoles no aceptan el liderazgo catalán, dediquémonos –pensarán algunos catalanes—a cultivar nuestro propio jardín; si esto también resulta insuficiente y frustrante, vayámonos por nuestra cuenta. (...)
 Resultado de imagen de EL ROTO CATALUÑA CAPA MÁGICA
Los votos a las candidaturas a favor de la independencia ascendieron al 37 % del electorado nuevamente (el 48 % de los votos con una participación del 76 %). Con el nuevo presidente, Carles Puigdemont, se convocó un referéndum ilegal sobre la independencia en 2017 que, según los datos de los organizadores, atrajo alrededor del 38 % del electorado una vez más (un 90 % de «sí» con un 42 % de participación). Unos días más tarde, Puigdemont interpretó que tenía «el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república», pero propuso «suspender los efectos de la declaración de independencia». El episodio fue noticia de primera plana en todo el mundo, aunque nadie entendió muy bien qué es lo que había querido decir exactamente. Dos semanas después, el Parlamento de Cataluña votó una resolución para constituir «la república catalana, como Estado independiente y soberano». A continuación, los consejeros y diputados se fueron de fin de semana. El gobierno de España disolvió el gobierno y el Parlamento catalanes y convocó unas elecciones autonómicas. El presidente catalán huyó del país mientras varios miembros de su gobierno eran encarcelados. En las elecciones, los partidos por la independencia recibieron, por cuarta vez, el apoyo de un 38 % del electorado (un 48 % de los votos con una participación del 80 %). Sobre un fondo de alta división y polarización de los ciudadanos, con un empate permanente entre los partidarios y los adversarios de la independencia, Cataluña –como, cada vez más, España— se mostró ingobernable y quedó enredada en una duradera inestabilidad política. (...)
 Resultado de imagen de EL ROTO CATALUÑA MURO
La historia de las relaciones políticas de Cataluña con el Estado español, que han estado rotando como un tiovivo, ha sido una historia de fracasos y frustraciones. Los catalanes no fueron capaces de liderar la Península, como el Piamonte; no han logrado un estado autogobernado dentro de una federación, como, pongamos, Massachusetts (o siquiera como el enclave privilegiado del País Vasco); ni han conseguido ser un país separado de España, como Portugal. La histórica «experiencia de disociaciones externas y contradicciones internas ha acabado por constituirse en resorte psicológico del comportamiento colectivo», observó el historiador Jaume Vicens Vives. (...)
Cuando el presidente Carles Puigdemont anunció la convocatoria de un referéndum por la independencia en 2017, auguró: «Aunque nos quieran ver vencidos o derrotados», al final «seremos soldados derrotados de una causa invencible». (...)

Obsérvese que cualquier expectativa de lograr algún éxito concreto tendió a estar ausente de todos esos compromisos y convocatorias; el pronóstico más común fue la derrota y la reanudación de las quejas. Pasarán los años, los gobiernos, los parlamentos, los partidos, y el problema de Cataluña continuará sin resolverse; volveremos a sufrir una y otra vez; pero continuaremos teniendo derecho a lamentarnos y a levantarnos con la cabeza bien alta; continuaremos picando piedra durante trescientos años más, empezando, una y otra vez, nuevas etapas de lucha, y seremos, una y otra vez, vencidos y derrotados en una causa invencible. Que estas declaraciones se pronunciaran durante dos ciclos históricos separados durante un período de más de ochenta años confirma que esto fue lo que realmente sucedió casi todo el tiempo. (...) Cuando la Unión Soviética se disolvió y se crearon quince nuevas repúblicas en torno a 1991, se descartó explícitamente la oportunidad política de seguir la tendencia y reclamar la independencia de Cataluña. El presidente Jordi Pujol sostuvo entonces que «tenemos iguales derechos que Lituania, solo que ellos los ejercen a través de la vía de la independencia, y nosotros, de la autonomía». (...)
España: historia de una frustración.
Josep M. Colomer.
Anagrama, 2018