ARREBATOS ALÍRICOS

Me fui sobreviviendo como pude

(José Luis Piquero)


martes, 5 de mayo de 2020

"Todo lo que podemos hacer es ir por ahí diciendo la verdad" (EL CORAZÓN ES UN CAZADOR SOLITARIO)

varado en la llanura: "El corazón es un cazador solitario" de ...
—¡Las cosas que nos han hecho! Las verdades que han convertido en mentiras. Los ideales que han manchado y envilecido. Fíjese en Jesús. Él era uno de los nuestros. Él sabía. Cuando decía que le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de los cielos, sabía condenadamente bien lo que decía. Pero mire lo que la Iglesia ha hecho con Jesús durante los últimos dos mil años. Qué han hecho de él. Cómo han desfigurado cada palabra que pronunció para servir a sus malvados propósitos. Jesús estaría en la cárcel, si viviera hoy. Jesús sería uno de los que realmente saben. Yo y Jesús nos sentaríamos uno frente al otro a una mesa y yo le miraría y él me miraría a mí, y ambos sabríamos lo que el otro sabe. Yo y Jesús y Karl Marx podríamos sentarnos a la mesa… y mire lo que ha pasado con nuestra libertad — continuó—. Los hombres que lucharon por la Revolución Americana se parecían tanto a las damas de Las Hijas de la Revolución Americana como yo a un barrigudo perro pequinés. Sabían lo que significaba libertad. Luchaban por una auténtica revolución. Luchaban para que éste pudiera ser un país donde todos los hombres fueran libres e iguales. ¡Ah! Y eso quería decir que todo hombre era igual a los ojos de la Naturaleza: con iguales posibilidades. Esto no quería decir que el veinte por ciento de la gente fuera libre de robar al otro ochenta por ciento restante sus medios de vida. Esto no quería decir que un rico hiciera sudar sangre a otros diez pobres para poder enriquecerse más. Esto no quería decir que los tiranos tuvieran libertad de llevar a este país a una situación en la que millones de personas están dispuestas a hacer lo que sea —engañar, mentir o lo que sea— con tal de trabajar por cuatro cuartos. Han convertido la palabra libertad en una blasfemia. ¿Me oye usted? Han logrado que la palabra libertad apeste como una mofeta para todo aquel que sabe.
La vena de la frente de Jake latía salvajemente, y su boca se movía convulsivamente. Singer se enderezó, alarmado. Jake trató de volver a hablar, pero las palabras se le atragantaron en la boca. Un estremecimiento le recorrió el cuerpo. Se sentó en la silla y se apretó sus temblorosos labios con los dedos. Luego dijo roncamente:
—Es así, Singer. Volverse loco no sirve de nada. Nada de lo que podamos hacer sirve de nada. Así es como me parece a mí. Todo lo que podemos hacer es ir por ahí diciendo la verdad. Y en cuanto haya bastantes ignorantes que hayan aprendido la verdad entonces ya no tendrá sentido pelear. Lo único que podemos hacer es dejar que sepan. Es todo lo que hace falta. ¿Pero cómo? ¿Eh?
El corazón es un cazador solitaro.
Carson McCullers.

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